01/12/2017

LAS LUCES NAVIDEÑAS OCASIONAN PROBLEMAS DE DESLUMBRAMIENTOS

Un 70% de los conductores sufre deslumbramientos a consecuencia del alumbrado. En el caso de personas con trastornos de la visión, ojos claros y mayores de 50 años, son más pronunciados y pueden ocasionar accidentes.

Los cambios repentinos de luminosidad son los más peligrosos. El riesgo de siniestros es mayor  en personas  como hipermetropía, astigmatismo, miopía o glaucoma, ya que el período de adaptación de la pupila aumenta y con ello el tiempo de respuesta al cambio de luz.

A medida que envejece el ojo, el halo que rodea una bombillas, faros o farolas aumenta,. A partir de los 50 años, cuesta cada vez más percibir con claridad los objetos detrás de un halo luminoso. 

También son especialmente sensibles a los deslumbramientos quienes tienen ojos claros debido a que su cantidad de melanina en el iris es menor. Se ha comprobado que las personas de ojos azules tenían unos niveles significativamente más altos de luz difusa intraocular, por lo que podrían experimentar deslumbramientos en la conducción nocturna con más frecuencia. 

             

Para minimizar estos factores de riesgo se aconseja:

  • No esperar a la renovación del permiso de conducción, el conductor debe hacerse una revisión de la vista, al menos, una vez al año.
  • Si el conductor detecta alteraciones o pérdida de la visión durante la conducción nocturna debe acudir a su óptico-optometrista.
  • Ante una pérdida de campo visual, o tras una operación de cirugía refractiva tiene especialmente molestias ante el deslumbramiento de otros vehículos, debe consultar a su oftalmólogo u óptico-optometrista.
  • Si se utilizan gafas para conducir, es importante mantener bien limpios los cristales, se recomienda que éstos sean antirreflejantes.